viernes, 20 de marzo de 2015

7 extraños y dolorosos tratamientos médicos que gracias a Dios ya no existen

Asqueroso y poco efectivo. Estos tratamientos médicos de la antigüedad nos demuestran que los científicos no siempre tienen la razón y, pese a que ahora tienen más herramientas y quizá en 200 años más se burlen de los métodos utilizados en 2015.


Vas al doctor, te receta una pastilla y, si tienes suerte, con eso te mejoras o quizá requieres de una intervención un poco más complicada pero efectiva. Sin embargo, en la historia de la medicina, han habido tratamientos de los que saldrías huyendo. Para que agradezcas a la ciencia moderna, hoy te vamos a contar de 7 extraños y dolorosos tratamientos médicos que por suerte ya no existen.

7. Dolor de dentición
Los bebés sufren de dolor cuando comienzan a salir sus dientes, por lo que hoy utilizamos gel para adormecer sus encías o algún objeto frío para morder. No obstante, en la Francia del siglo XVI, las cosas eran un poco más brutales. Cuando un pequeño comenzaba con su dentición, para facilitar la salida de los dientes, se hacia un tajo en la parte superior de las encías. No quiero ni imaginar la cantidad de infecciones y niños traumatizados por este tratamiento.

6. Diagnóstico asqueroso
Si bien no se trata de una forma de curar al paciente, sino que de saber qué mal lo afecta, el sistema utilizado por Hippocrates era asqueroso. El llamado «Padre de la Medicina» bebía la orina y consumía la cera de oídos y mocos de los enfermos, dando así con el diagnóstico. Si bien tenía bastante lógica de acuerdo a los conocimientos actuales, es mejor realizar los análisis en un laboratorio y no la boca del médico, ¿no?

5. Epilépticos vampiros
En la Antigua Roma creían tener un tratamiento efectivo contra la epilepsia que hoy bien podríamos considerar digno de Drácula. Se decía que los epilépticos debían beber sangre de gladiadores para curar su enfermedad.

4. Aumento de senos con parafina
Las mujeres siempre han querido tener los senos más grandes y los implantes de silicona o solución salina son recientemente nuevos, por lo que en el siglo XIX se utilizaba otro método. Para agrandar los pechos, a las mujeres se les inyectaba parafina en la zona. No solamente no funcionaba, sino que formaba bultos dolorosos y muy poco estéticos.

3. Tartamudos y adoloridos
Ser tartamudo no es fácil, pero serlo durante los siglos XVIII y XIX, era aún peor, pues se utilizaba un método brutal para curar este problema del habla. A los tartamudos se les cortaba parte de la lengua. Lograban curar la tartamudez, porque en muchos casos la persona perdía le lengua completa por infecciones, por lo que no podían volver a hablar o morir desangrados.

2. Un agujero en la cabeza para curar la mente
Hoy sabemos bastante sobre las enfermedades mentales y cómo tratarlas, pero en la Era de Piedra también creían tener una solución que no incluía medicamentos ni psicoterapia. A las personas de las que se creía eran enfermos mentales, se les hacía un agujero en la cabeza en los que se conoce como trepanación. Suena brutal, pero la gente no moría, aunque si no tenían algún trastorno antes, de seguro se lo ganaban con el trauma.

1. Dolor de dientes y asco
Los egipcios creían que existía una cura simple para el dolor de dientes y oídos, muchas veces provocados por el exceso de arena de la zona, la cual entraba al cuerpo. En analgésico elegido era una exquisita pasta hecha con ratones triturados, la cual se aplicaba sobre la zona afectada. Mejor me aguanto el dolor.


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